Hoy recibí tu noticia, sé que estamos lejos y que probablemente no nos comuniquemos hasta que yo regrese. Quiero que sepas que estoy pensando en ti y que estoy contigo. Realmente no puedo imaginar tu reacción al recibir esa noticia, no sé si pensaste que tu vida había terminado, que tus hijos aun son muy chicos o que si solo es una broma de mal gusto y que mañana despertaras y todo habrá terminado. Siento tu dolor porque yo también inconscientemente temo por esa noticia, sé que estoy esforzándome para evitarlo, pero esta es mi señal de alarma.
Quisiera abrazarte y decirte que todo está bien, quisiera saber que está pasando por tu cabeza. Tu vida no será la misma, pero tu familia siempre estará aquí para ti, de eso no debes tener la mas mínima duda, ni un instante ni por ningún motivo.
El día de hoy quisiera confesarte que yo te admiro mucho como persona, probablemente eso no lo sabías porque no nos hemos tomado el tiempo de platicar verdaderamente como dos personas adultas, pero pues, espero que encontremos el momento para compartir todo lo que no hemos compartido a través de los años, se que los dos aprenderemos mucho y que nos arrepentiremos por no haberlo hecho antes.
Creo que somos más parecidos de lo que tú piensas, nuestra mezcla de timidez y el ser extrovertido nos ha hecho ser lo que somos. Nuestro amor por la familia y por el humor negro. La habilidad de reírnos de nosotros mismos. El ser feliz al hacer feliz a nuestros seres queridos. El buscar superarse como persona a todo lugar y ser luchón en cualquiera de las circunstancias que se nos presentan.
Sé que la vida nos ha tratado de forma diferente, de eso no tengo duda; no se debe de tomar mucho tiempo en encontrar las diferencias. Sé que al menos una vez has pensado que era una niña que obtenía todo lo que quería aunque también sé que aun me ves como la sobrina consentida a la que le comprabas churritos.
No veas esto como el final, ve esto como una nueva oportunidad, porque lo es. Una nueva oportunidad para hacer lo que realmente quieres hacer en tu vida. Rodearte y sentirte protegido por las personas que te queremos. Disfrutar a tus hijos y pasar más tiempo con ellos. Planear y ahorrar más. Establecer prioridades. Recobrar la espiritualidad.
Quiero que sepas que yo estoy aquí para ti, que siempre lo estuve y lo estaré. Que no debes arrepentirte por tus decisiones ya que no se puede volver atrás. Que la vida es un regalo de Dios y que hay mucho por vivir.
Te quiero mucho, no puedo esperar el momento en que te lo pueda decir en persona.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario